MI COLE, MI CLASE
Imagen_023.jpgAcabó el verano,volvemos al cole, se acabó el estar sin horarios para volver a la rutina. Pero nuestra sorpresa es que nos gusta lo que vemos. La clase está muy adornada con globos y la seño dice que nos tiene preparados juegos, canciones, bailes, además hay una caja con detallitos de bienvenida, uno para cada uno. ¡Esto es genial! Si sólo fuera esto, sería perfecto, pero hay un problemilla: todos los muebles de la clase y el material están desordenados, están en el centro de la clase. La seño nos explica que no sabía que hacer con este jaleo. Decidimos que tenemos que pensar dónde colocar cada cosa. Comenzamos por decidir qué espacios va a tener nuestro aula: biblioteca, zona de juego, zona de trabajo, ... Observamos los espacios que tenemos, los muebles con los que contamos y las características del aula: por donde entra la luz, el ruido de cada zona, las ventanas, las puertas,... Empezamos por hacer planos en folios con las propuestas de organizaación del espacio. Al día siguiente vemos todas las propuestas, ya escaneadas por la seño, en la PDI y, sobre la marcha vamos aportando modificaciones y votando lo que más nos gusta. Ya tenemos planteado en qué espacio del aula va a ir colocado cada rincón de aula. Ahora nos queda decidir qué mueble vamos a dedicar para ello. Cada vez que pensamos en un mueble, antes de moverlo, con nuestras manos y nuestros pies medimos la zona para comprobar que cabe bien. En una plantilla vamos anotando los datos obtenidos.Teniendo las zonas y los muebles, nos queda el material. Primero nos repartimos por grupos, a cada uno se le da una caja de material. Primero hay que clasificarla según su utilidad, decidiendo así en qué zona irá mejor. Una vez terminada la clasificación, tiene que explicárselo a sus compañeros, defendiendo su postura, se votan todas las decisiones. Lo último es colocar dentro de los muebles el material.
Este proyecto es muy corto, es sólo para romper el hielo y tener una primera toma de contacto con nuestro cole y nuestra clase. Si dejamos que los niños-as decidan, aunque sea con nuestra ayuda, dónde se coloca cada cosa, hacen de su clase un espacio personal, lo sienten suyo.Una vez organizada la clase es el momento de recordar las dependencias del centro, visitándolas primero y comentándolas después con la presentación que nos pone la seño en la PDI. Esta misma presentación es la que utilizamos para darnos a conocer con alumnos-as de otros centros que vamos a conocer a través de eTwinig. TICO, la mascota que nos representa, también surge a través de las propuestas de los niños-as y la posterior votación.
Finalmente, hacemos varias fichas para plasmar los resultados obtenidos, estas las hacemos en la PDI y/o en papel.
Es el primer proyecto en el que utilizamos la PDI. Los niños-as están acostumbrados al ordenador, pero no a esta nueva tecnología, por lo que comenzamos con una primera toma de contacto, escribiendo sobre fichas ya planteadas o con la pizarra en blanco, pudiendo cambiar color y grosor del trazo.
Cuando decimos que "escribimos" no quiere decir que todos-as lo hagan ni que a todos se le entienda lo que traza, sino que se les ofrece la oportunidad de comprobar que puede expresarse a través del lenguaje escrito. Cuando lo hacen se les pide que explique lo que han escrito, dándonos la oportunidad de enterarnos (si es que no lo hemos comprendido con la simple lectura).
Aquí está clara la atención a la diversidad al respetarse las capacidades de todos-as. A la hora de trabajar, tanto en papel como en las fichas propuestas para la PDI, siempre las hay de diferentes dificultad. Sin que nuestro alumnado lo aprecie, en nosotros está ofrecerle a cada alumno-a el trabajo que consideremos que está de acuerdo con su nivel cognitivo. Aparentemente todos-as han realizado el mismo trabajo, pero nosotros sabemos en que punto está cada uno y así podremos valorar su avance.